jueves, mayo 04, 2006

Caperucita/Caperucito, géneros y convenciones

Perrault bautizó a su personaje (en francés) Le petit Chaperon rouge. Es decir, literalmente: El pequeño chaperon rojo, o bien, El chaperoncito rojo.
Aunque chaperón en español no suena muy indicado para apodar a una niña, el apelativo en su idioma original es de género masculino.

Chaperon, según los diccionarios de la época en que fue escrito el cuento, tiene varios significados. Entre otros veamos estos:
(Dictionnaire de L'Académie française, 1st Edition -1694 (pag. 168)

I. CHAPERON. Banda de velours, de satin, de camelot, que las niñas y las mujeres que no eran “Demoiselles
[1]”, llevaban sobre la cabeza no hace mucho tiempo. Chaperon estirado largo. Chaperon en punta. Es una mujer de chaperon. Yo he conocido a su madre que usaba el chaperon. Todas las burguesas han renunciado al chaperon.

II. Se llama figurativamente: Gran Chaperon, a las mujeres de edad que acompañan a las jóvenes solteras en las reuniones, por decoro y para responder por su conducta.

III. Chaperon, es también un sobre de cuero con que se cubren la cabeza y los ojos de las aves de presa.


[1] Demoiselle, que significa niña nacida de parientes nobles, y se usa tanto para las solteras como para las casadas, se diferencia de Damoiselle: que es propiamente y según el uso antiguo de la palabra, una gentil, que no tiene un título de Dama. En el presente se entiende por damoiselle -presente es 1606- toda mujer que lleva coquilla, attour y chaperon colgante de Velours, no siendo mujer de caballero, conde, marqués o título más eminente.
Burguesa, Mujer de chaperon.
Pero también Demoiselle es un término devenido común a todas las niñas de familia honesta y por el cual se las distingue de las mujeres casadas.
[Esta definición de chaperon nos acerca a imaginar la edad del personaje.]

Moraleja de "Le Petit Chaperon Rouge"
edición original de 1697

Fuente: Dossier sobre cuentos de hadas, BNF.



Géneros y convenciones:

Por convención, se conservó para el libro álbum el nombre de “Caperucita roja”. De no hacerlo así, el lector de habla castellana presupondría encontrar aquí una adaptación (alteración) del texto.

En “Le Petit Chaperon Rouge”, en su idioma de origen (francés) –y para la mayoría de las traducciones–, el personaje adopta el nombre masculino de una prenda de vestir. En muchos idiomas se ha conservado el nombre del cuento en género masculino (ej., Chapeuzinho vermelho en portugues; Il Capucetto rosso, en italiano); en cambio en inglés, el título del cuento (Little Red Riding Hood) no revela género alguno.

Si se analiza el texto, este mote masculino no parece casual. Ya que el sexo parece ocupar un lugar preponderante en el cuento. Lease como actitud o como género.
Aquí la niña es un "pequeño chaperon". Por un lado, este seudónimo resulta opuesto al término francés "gran chaperon" con que se denomina a la acompañante que vela por la conducta moral de una joven.
También se observa un contraste entre el apodo masculino de la niña, y el trasvestismo del lobo, cuando cambia de varón a mujer.
En tercer lugar, si se lee la última línea del cuento en francés, el cambio de masculino a femenino no deja duda alguna sobre el objeto con que se alimenta el lobo; quien se come a la niña y no a la caperuza.

Texto original:Et en disant ces mots, ce méchant Loup se jeta sur le petit chaperon rouge, et la mangea.
Traducción literal:Y diciendo estas palabras, este Lobo malvado se lanzó sobre el chaperoncito rojo, y la comió.”

Por otro lado tenemos la línea matriarcal de los personajes: La Abuela que cose, la madre que cocina, y la joven busca querellas (recoge avellanas; noise-noisettes) que corre tras los panfletos/volantes(registre à papillon: single leaf damper / la palabra papillon remite a una hoja de papel en la cual figura un aviso, un análisis adjuntado a un libro, una errata, un texto de publicidad. Este empleo sólo se certifica de manera aislada a partir de 1465, pero se vuelve corriente al Siglo XIX siglo, seguramente con la multiplicación de los libros) y arma antologías (hace ramilletes con las flores que encuentra).

No sería tonto pensar que Perrault haya querido referenciar con una doble moraleja la actitud de feminismo sin precedentes que vivía francia para su epoca. Cuando las mujeres intelectuales (las “preciosas”) recibían a los hombres en sus propias casas y hasta en sus “ruelles” (ruedas de lectura que se armaban en sus propios dormitorios -ver imagen edición original de la moraleja-).

En definitiva, la traducción del título al español como “caperucita roja” deja en parte velada la alusión a los cambios de sexo de los personajes que expone el texto en su “lengua madre”.

Quizás debamos esto a alguno de estos dos traductores:
Extracto de APARTADOS DE LA EXPOSICIÓN “CAPERUCITA ILUSTRADA”, 16 de noviembre al 18 de diciembre de 2005, SALA DE EXPOSICIONES CASA REVILLA, Ayuntamiento de Valladolid
[Fuente: http://www.liceus.com]:

La más cierta como primera publicación en español es la edición de Narciso Ramírez (1862), traducida por Coll y Vehí y acompañada de maravillosos y anónimos grabados, pero el cuento de Caperucita es tan corto que al parecer no mereció ni una sola ilustración.

”Es al año siguiente,1863, cuando Abel Ledoux edita en Paris los Cuentos de Perrault, traducidos al español por Federico de Vega, con grabados de Gustave Doré, editados por primera vez en 1862 en Francia por Hetzel.”

2 comentarios:

Leicia (alter ego) dijo...

-

eduardo dijo...

exelente , me encanta tu trabajo